De una lesión a una misión: la historia de cómo una familia comenzó en el roofing en Texas
Una lesión cambió el rumbo de Roger Urena y lo llevó a descubrir la industria del roofing. Su empresa inició en la Dodge Durango familiar y ahora es parte del reducido grupo de contratistas que han obtenido el reconocimiento President’s Club de GAF.

Hay decisiones que cambian el rumbo de una empresa antes de que exista un nombre, una oficina o el primer cliente.
Roger Urena tuvo esa conversación en un Starbucks de Houston en 2018.
Según recuerda, ese día su jefe le confirmó que ya no tendría trabajo en la empresa porque ambos tenían formas distintas de entender el rumbo del negocio.
Mientras Roger insistía en certificaciones y ofrecer mejores garantías para los clientes, la empresa tenía una visión diferente sobre el rumbo que debía seguir.
Aquella conversación marcó el inicio de un nuevo proyecto familiar: Urena Roofing.
Photo: Urena Roofing
Un nuevo comienzo en el roofing lejos de casa
El origen de la familia Urena se remonta a Costa Rica, de donde son originarios. En 2014, después de enfrentar dificultades económicas en Costa Rica, Roger y su familia pasaron una temporada en Honduras antes de llegar decidir ‘viajar al norte’ y llegar a Houston.
Estados Unidos no formaba parte de sus planes originales, pero decidieron apostar por una nueva oportunidad y comenzar de nuevo.
“Si me hubieran dicho que iba a prosperar en la industria del roofing, nunca lo habría creído”, recuerda Roger. “Era un mundo que no conocía.”
Su primer contacto con el sector llegó de forma inesperada. Luego de una lesión en el nervio ciático mientras trabajaba cargando contenedores, decidió que era momento de buscar un nuevo trabajo.
Respondió a un anuncio para trabajar en ventas y comenzó aprendiendo como lo hacen muchos contratistas: observando, escuchando y tocando puertas.
Poco a poco descubrió que tenía facilidad para conectar con las personas, pero también encontró prácticas con las que no siempre coincidía.
Con el paso del tiempo entendió que la forma en que concebía el servicio al cliente y la calidad del trabajo difería de la visión de algunas empresas para las que colaboró. Esas experiencias fueron la base de los valores con los que fundaría su propio proyecto.
Photo: Urena Roofing
El día que nació Urena Roofing
Tras conocer más y más sobre roofing, una conversación en Starbucks confirmó que había llegado nuevamente un momento de cambio.
En entrevista, Roger recuerda cuando su jefe le dijo: “La verdad es que sí estoy loco, pero no quiero que siga trabajando conmigo porque veo que lo que usted quiere hacer no se puede”.
Con esa idea en mente, comenzó a construir su propia empresa y, poco tiempo después, realizó la primera instalación de Ureña Roofing.
“Cuando alguien me dice que algo no se puede hacer, para mí se convierte en un reto”, recuerda Roger.
El negocio no inició con una oficina, una flotilla de camionetas ni un equipo consolidado. Sino una vieja Dodge Durango donde Roger acomodaba herramientas y materiales, moviendo incluso los asientos para aprovechar cada espacio disponible.
Su esposa, Marcela, no siempre estaba convencida de convertir la camioneta familiar en una pequeña bodega, pero entendía que ese era el precio de empezar.
Como ocurre en muchas empresas familiares, el negocio comenzó involucrando a todos en la familia.
Mientras Roger recorría Houston en busca de clientes, su esposa asumía tareas administrativas y mantenía la operación en marcha.
Sus dos hijos también se unieron.
Daniel hizo una pausa en sus estudios de Enfermería para ayudar en las primeras etapas del proyecto.
Tiempo después, Josué impulsaría una nueva etapa de crecimiento al fortalecer la presencia digital de la empresa y desarrollar estrategias de marketing.
Una empresa que crece en familia
Con el tiempo, cada integrante encontró un lugar desde el cual aportar al crecimiento del negocio.
Mientras Roger continuó supervisando instalaciones y negociando con proveedores, su esposa asumió la coordinación administrativa y el seguimiento de los proyectos.
Daniel se especializó en inspecciones y en el trabajo con las aseguradoras, mientras que Josué apostó por herramientas digitales para acercar la empresa a nuevos clientes y fortalecer su presencia en internet.
Más que repartir responsabilidades, la familia construyó una estructura donde cada uno aportó sus fortalezas para hacer crecer el proyecto.
Hoy, cuando Roger habla del crecimiento de la empresa, rara vez menciona el número de proyectos realizados o las certificaciones obtenidas.
Prefiere hablar de las personas.
“Ahora vemos 35 familias”, dice al referirse a quienes forman parte del equipo. “Cada instalación representa el ingreso con el que alguien paga la renta, compra comida o sostiene a sus hijos.”
Esa forma de entender el negocio también ha contribuido a mantener un equipo estable dentro de una industria donde la rotación de personal representa uno de los mayores desafíos.
Photo: Urena Roofing
Cuidar a las personas, una parte fundamental del trabajo
En Houston, donde las temperaturas durante el verano pueden ser extremas, la seguridad forma parte de la rutina diaria.
Además del uso de arneses y equipo de protección, la empresa procura que los trabajadores tengan acceso a agua, descansos y alimentos frescos durante las jornadas más intensas.
Roger suele llegar a algunas obras con sandía, pepino, tomate o limón para compartir con el equipo, un gesto que considera una forma sencilla de cuidar a quienes pasan horas trabajando bajo el sol.
Photo: Urena Roofing
La recomendación de boca a boca: la base del crecimiento de Urena Roofing
Para la familia Urena, la calidad no depende únicamente de los materiales utilizados. También se refleja en las decisiones que toman durante cada proyecto.
En 2025, la empresa enfrentó un reto inesperado. Un proveedor suministró tejas de distintos lotes mezcladas entre sí.
“Mezclaron tejas y nos dimos cuenta cuando ya la teja estaba arriba”, describió Roger. “Yo no trabajo para un fabricante”, resume Roger. “Trabajo para mis clientes.”
Lejos de buscar atajos, Urena Roofing decidió reemplazar completamente el trabajo.
“Quité la puesta y le devolví todo lo que nos mandaron”, dijo Roger. “Tuvieron que bajarla y pagarnos los $7,800 a nosotros por el error que cometieron, pero de ahí en adelante, se cuidan y envían el producto tal y como es”, agregó.
La familia asegura que otra de las prioridades del negocio ha sido invertir en capacitación, certificaciones y supervisión de las instalaciones. Para ellos, la calidad también depende de la preparación del equipo y de la manera en que se ejecuta cada trabajo.
Crecer sin perder la esencia
Hoy Urena Roofing continúa expandiendo sus operaciones en Texas y los servicios que ofrece.
Ahora ofrecen servicios de remodelación y mitigación de daños bajo los nombres de Urena Remodeling y URX.
La decisión surgió al identificar que muchos propietarios necesitaban soluciones más completas y buscaban un solo equipo que pudiera acompañarlos durante todo el proceso.
Para la familia, el crecimiento solo tiene sentido si mantiene intactos los principios con los que comenzó.
Josué lo resume como un mensaje para otros empresarios hispanos que buscan abrirse camino en la industria.
“Da miedo empezar. Da miedo competir y equivocarse. Pero si uno hace las cosas con honestidad, pone la calidad primero y realmente busca ayudar a las personas, los clientes terminan regresando.”
En un sector donde cada vez más empresarios latinos ocupan posiciones de liderazgo, la historia de la familia Urena refleja una realidad que se repite en muchas comunidades: años de trabajo, decisiones difíciles y la voluntad de empezar de nuevo cuando es necesario.
Para Urena Roofing, el crecimiento no se mide únicamente por el número de techos instalados o las ciudades donde hoy tienen presencia. Se mide por la confianza que logran generar en cada proyecto, en cada cliente y en cada persona que forma parte del equipo.
Esa filosofía ha acompañado a la empresa desde su primera instalación y es la misma con la que esperan seguir creciendo. Porque, en una industria donde la reputación se construye trabajo a trabajo, la confianza sigue siendo el cimiento más importante.Looking for a reprint of this article?
From high-res PDFs to custom plaques, order your copy today!


.webp?height=740&t=1781278983&width=auto)




